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En relación con el Impuesto sobre el Valor Añadido, se procede a la

elevación de los tipos impositivos general y reducido que pasan del 18 y 8 por

ciento al 21 y 10 por ciento, respectivamente.

 

A resultas de esta modificación, también se incorpora un cambio en los tipos

del régimen especial de recargo de equivalencia, que pasan del 4 y 1 por

ciento al 5,2 y 1,4 por ciento, por ese orden, y en las compensaciones del

régimen especial de la agricultura, ganadería y pesca, que pasan del 10 y 8,5

por ciento al 12 y 10,5 por ciento, respectivamente.

 

Dicha subida de tipos se ve acompañada con otras medidas adicionales por las

que determinados productos y servicios pasan a tributar a un tipo impositivo

distinto; tal es el supuesto de ciertos productos y servicios que venían tributando al tipo reducido del 8% y pasan a hacerlo al tipo general, como es

el caso de las flores y plantas ornamentales, los servicios mixtos de hostelería, la entrada a teatros, circos y demás espectáculos y los servicios

prestados por artistas personas físicas, los servicios funerarios, los servicios de

peluquería, los servicios de televisión digital y la adquisición de obras de arte.

 

La aplicación de estas medidas se demora hasta el 1 de septiembre, de

suerte que los distintos agentes económicos concernidos por ellas puedan

disponer de un período mínimo para su adaptación.

 

En el ámbito del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, se suprime

en el período impositivo 2012 la compensación fiscal por deducción en

adquisición de vivienda habitual aplicable a los contribuyentes que

adquirieron su vivienda antes de 20 de enero de 2006.

 

Adicionalmente, se eleva el porcentaje de retención o ingreso a cuenta

aplicable a los rendimientos del trabajo derivados de impartir cursos,

conferencias, coloquios, seminarios y similares, o derivados de la elaboración

de obras literarias, artísticas o científicas, siempre que se ceda el derecho a

su explotación, y a los rendimientos de actividades profesionales, que se

satisfagan o abonen a partir de 1 de septiembre de 2012, quedando fijado

hasta el 31 de diciembre de 2013 en el 21%.

 

En relación con el Impuesto sobre Sociedades, las medidas que contiene este

Real Decreto-ley se dirigen nuevamente a las grandes empresas.

 

En primer lugar, se introducen medidas de carácter excepcional para los

períodos impositivos 2012 y 2013, entre las que destaca el establecimiento

de un nuevo límite de aplicación temporal a la compensación de bases

imponibles negativas generadas en ejercicios anteriores, límite que resulta

más relevante en el caso de entidades cuya cifra de negocios anual supera la

cifra de sesenta millones de euros.

 

Adicionalmente, en consonancia con el Real Decreto-ley 12/2012, se limita la

deducción de los activos intangibles de vida útil indefinida, si bien

exceptuando de dicha restricción a los contribuyentes del IRPF, salvedad

extensible a la limitación en la deducibilidad del fondo de comercio

introducido por el citado Real Decreto-ley.

 

En relación con las grandes empresas, se introducen diversas modificaciones

respecto a la modalidad del pago fraccionado cuya determinación se realiza

sobre la base imponible del período impositivo transcurrido. En este sentido,

se incluye en su base un 25% de los dividendos y rentas que proceden de la

transmisión de participaciones que tienen derecho al régimen de exención y

se elevan los porcentajes de aplicación sobre la base imponible.

Por último, respecto del importe mínimo de este pago fraccionado con base

en el resultado del ejercicio establecido en el Real Decreto-ley 12/2012, se

incrementa su porcentaje y este pago mínimo no se verá minorado por las

bonificaciones y retenciones del período.

 

En segundo lugar, como medida de carácter indefinido, se modifica la

limitación a la deducibilidad de gastos financieros, haciéndola extensiva a

todas las empresas en general, sin circunscribirse a su pertenencia a un grupo

mercantil. Asimismo, se exceptúa la aplicación de la limitación señalada, para

aquellos supuestos en que se produce la extinción de una entidad, sin

posibilidad de subrogación en otra entidad a efectos de la aplicación futura de

los gastos financieros no deducidos.

 

Por último, con carácter exclusivo hasta el 30 de noviembre de 2012, se

establece un gravamen especial sobre rentas de fuente extranjera de manera

similar al previsto en el reiterado Real Decreto-ley 12/2012, si bien este

nuevo gravamen afecta a un mayor volumen de dividendos o a la transmisión

de un mayor volumen de participaciones que el allí regulado, con menores

requisitos, exigiéndose, en consonancia, un tipo de gravamen superior.

 

Entrada en vigor, 15 de julio de 2012.

http://www.boe.es/boe/dias/2012/07/14/pdfs/BOE-A-2012-9364.pdf

 

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